El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania ha cambiado repentinamente su discurso tras el ataque al buque de carga, buscando "evitar una escalada innecesaria". Anteriormente, Kiev había reclamado la autoría del ataque, que según Irán causó víctimas mortales y exigió una compensación. Ahora, la postura ucraniana se suaviza, sugiriendo un intento de disminuir las tensiones con Irán. Por su parte, Irán ha demandado "restitución" por el ataque, calificándolo de acto hostil. Este cambio en la retórica podría indicar una reevaluación de la estrategia ucraniana a raíz de la reacción internacional y las demandas iraníes. La situación sigue siendo tensa y la resolución del incidente dependerá de las futuras negociaciones.