Írán busca recuperar miles de millones de dólares bloqueados en Irak, India y Corea del Sur, fondos generados por la venta de petróleo. Estados Unidos impidió previamente a varios países realizar pagos a Teherán debido al conflicto. Ahora, Írán condiciona un cese permanente de hostilidades a la liberación de estos activos congelados. Según informes preliminares, Estados Unidos estaría dispuesto a aceptar esta condición para alcanzar una solución duradera. Se estima que la cantidad total de fondos retenidos asciende a 29 mil millones de dólares. El desbloqueo de estos fondos podría significar un alivio económico significativo para Írán. La negociación representa un posible punto de inflexión en las tensiones regionales.