Las autoridades iraníes han pospuesto nuevamente el entierro del Ayatolá Ali Jamenei, líder supremo de Irán, a pesar de que su fallecimiento ocurrió hace más de cien días. La ceremonia fúnebre, según un calendario revisado, se estima ahora que tendrá lugar entre el 26 de junio y el 5 de julio. No se han ofrecido explicaciones oficiales sobre las reiteradas demoras en el entierro. Esta situación ha generado especulación sobre las razones detrás de la postergación, aunque el gobierno no ha emitido comentarios al respecto. La prolongada espera para el funeral de una figura tan prominente como Jamenei es inusual y plantea interrogantes sobre la estabilidad interna y las posibles tensiones políticas en Irán. El anuncio del nuevo período estimado para el entierro fue realizado sin detalles adicionales.