El ejército iraní ha anunciado un cambio en su doctrina militar, pasando de una postura defensiva a una potencialmente ofensiva. Según declaraciones de un portavoz del ejército, el general de brigada Muhammad Ekraminia, se ofrecerá una recompensa de hasta 26.000 dólares por la muerte o captura de soldados estadounidenses en caso de un ataque terrestre. Esta medida se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Irán y Estados Unidos. Ekraminia también afirmó que Estados Unidos ha perdido su prestigio internacional. El anuncio representa una escalada significativa en la retórica y las posibles acciones militares de Irán. Analistas sugieren que esta política busca disuadir a Estados Unidos y reforzar la postura de Irán en la región.