Las negociaciones interrumpidas entre Estados Unidos e Irán generaron incertidumbre en los mercados europeos este viernes, provocando una caída en las principales bolsas. El índice AEX de Ámsterdam cerró con una disminución del 0,3%, situándose en 1078,2 puntos. En contraste, el precio del petróleo experimentó un ligero repunte, beneficiando a compañías como Shell, que cerró la jornada con un aumento del 1,1% tras una semana complicada. Este incremento en el precio del petróleo se atribuye directamente a las crecientes tensiones geopolíticas. Las bolsas de Wall Street permanecieron cerradas debido a un día festivo. La situación refleja la sensibilidad de los mercados a los acontecimientos internacionales y su impacto en los precios de la energía y las inversiones.
