El líder de Hezbollah, Naim Qassem, calificó el acuerdo entre Irán y Estados Unidos como una “gran victoria”, destacando el papel de Teherán en el fortalecimiento de la posición de Líbano. Qassem agradeció a Irán por vincular a Líbano con el acuerdo y afirmó que este podría ser utilizado para expulsar a Israel del territorio libanés. Subrayó que cualquier diálogo futuro con Israel debe limitarse estrictamente a cuestiones de “seguridad mutua”. El jefe de Hezbollah insistió en que el desarme de su organización es un asunto interno que compete exclusivamente a la propia organización. Qassem no ofreció detalles específicos sobre cómo el acuerdo con Irán facilitaría la expulsión de Israel, pero reiteró la postura firme de Hezbollah en contra de la presencia israelí en la región. La declaración refleja la creciente influencia de Irán en Líbano a través de su apoyo a Hezbollah.