Fuentes revelan que el acuerdo entre Irán y potencias mundiales incluye un fondo de 300.000 millones de dólares destinado a incentivar la conclusión de un acuerdo final. Más de la mitad de estos fondos ya han sido comprometidos. El objetivo principal de esta inyección económica es proporcionar un estímulo mutuo para ambas partes en las negociaciones. Este fondo busca facilitar el camino hacia un acuerdo definitivo y duradero. La información proviene de fuentes cercanas a las negociaciones, aunque no se han revelado detalles específicos sobre la distribución o el uso de los fondos comprometidos. Se espera que el acuerdo final aborde las preocupaciones sobre el programa nuclear iraní a cambio del alivio de las sanciones económicas.
