El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán ha anunciado que el tránsito de buques por el Estrecho de Ormuz deberá realizarse exclusivamente por las rutas designadas por Teherán. La medida implica la prohibición de utilizar rutas marítimas alternativas propuestas por otros países. Irán ha calificado estas acciones como "peligrosas e inaceptables", advirtiendo que responderá a cualquier embarcación que no cumpla con las nuevas directrices. La advertencia fue emitida a través de la agencia Reuters este jueves. Esta decisión aumenta las tensiones en una vía marítima crucial para el comercio global de petróleo. La imposición de control iraní sobre el Estrecho de Ormuz podría afectar significativamente el transporte marítimo internacional. Se espera que la comunidad internacional reaccione ante esta nueva política restrictiva.