El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó enérgicamente los ataques perpetrados por colonos israelíes, respaldados por el ejército de ocupación, contra dos mezquitas en Ramala, Cisjordania. Según fuentes oficiales iraníes, los incidentes incluyeron agresiones a viviendas, palizas a palestinos y la destrucción de propiedades y tierras agrícolas. El portavoz del Ministerio, Esmaeil Baqaei, calificó las acciones como criminales y atribuyó la responsabilidad al régimen israelí. La condena se produce en un contexto de creciente tensión en la región. Teherán exige una respuesta internacional ante lo que considera una escalada de violencia contra la población palestina. El gobierno iraní ha reiterado su apoyo a la causa palestina y ha pedido el fin de la ocupación israelí.