Irán ha condenado enérgicamente la campaña de presión ejercida por Estados Unidos sobre diversos países para que cesen su cooperación con la Corte Penal Internacional (CPI). El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní calificó esta táctica como un "chantaje descarado e intimidación" destinado a obstruir el acceso a la justicia. Teherán considera que la conducta de Washington busca “sofocar la justicia” a nivel internacional. La República Islámica denuncia la injerencia de EE.UU. en los asuntos de la CPI y su intento de manipular el sistema legal internacional. Esta condena subraya la postura de Irán en defensa de la soberanía y el derecho a la justicia para todos. El gobierno iraní apoya la independencia de la CPI y rechaza las presiones políticas que buscan influir en sus decisiones.