El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, ha criticado duramente la postura de Estados Unidos y del régimen israelí contra la Corte Penal Internacional (CPI). Esta crítica surge tras las declaraciones del primer ministro israelí en contra de la CPI y el compromiso de EE.UU. de tomar medidas contra dicho tribunal. Gharibabadi considera inaceptable la interferencia externa en el proceso judicial internacional. La reacción iraní subraya su apoyo a la independencia y la imparcialidad de la CPI. Teherán percibe estas acciones como un intento de politizar la justicia internacional y obstruir investigaciones legítimas. La crítica iraní también resalta la doble moral de algunos países en relación con el derecho internacional. Este incidente podría aumentar las tensiones diplomáticas en la región.