Fuentes cercanas a la inteligencia estadounidense revelan que Irán ha estado bloqueando túneles que albergan reservas de uranio altamente enriquecido. La estrategia incluye el colapso intencional de las entradas y la instalación de minas trampa. Estas acciones buscan dificultar significativamente cualquier intento de acceso o control del material por parte de fuerzas externas. La medida se ha implementado en las últimas semanas, generando preocupación en Washington. Expertos sugieren que esta táctica podría ser una respuesta a la creciente tensión regional y a las amenazas de posibles acciones militares. El objetivo principal de Irán sería proteger su programa nuclear y evitar la confiscación de sus reservas de uranio. La situación plantea un desafío considerable para Estados Unidos y sus aliados en la región.
