Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica de importancia global, en respuesta a recientes operaciones militares atribuidas a Israel en Líbano. La medida intensifica las tensiones en la región del Golfo Pérsico, crucial para el transporte de petróleo y otras mercancías. Teherán no ha especificado la duración del cierre ni los detalles de las acciones israelíes que motivaron la decisión. Esta no es la primera vez que Irán amenaza o anuncia el cierre del estrecho, una táctica utilizada en el pasado en momentos de escalada de conflicto. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de la situación, temiendo interrupciones en el suministro energético mundial y un aumento de la inestabilidad regional. El cierre podría afectar significativamente el comercio marítimo y los precios del petróleo a nivel global.