Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques israelíes contra Líbano, según declaraciones de su liderazgo militar. Esta medida incrementa significativamente las tensiones en la región, dada la importancia estratégica de esta vía marítima para el transporte de petróleo. Paralelamente, Teherán informó sobre el envío de una delegación negociadora a Suiza, aunque no se especificaron los términos o el propósito de estas conversaciones. El cierre del Estrecho de Ormuz podría afectar el comercio global y los precios del petróleo. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada del conflicto. Se desconoce la duración prevista del cierre del estrecho. La situación sigue evolucionando rápidamente y requiere un seguimiento continuo.
