Estados Unidos ha llevado a cabo nuevos ataques contra objetivos en Irán por séptimo día consecutivo, con el objetivo de debilitar las capacidades militares iraníes. Teherán, en respuesta, ha acusado a minas en el Estrecho de Ormuz de ser la causa de recientes explosiones en buques tanque. La escalada de tensiones ocurre en un contexto ya delicado en la región. No se han proporcionado detalles específicos sobre los objetivos de los ataques estadounidenses ni el alcance de los daños. El gobierno iraní condena enérgicamente las acciones de EE.UU. y advierte sobre posibles represalias. La situación aumenta la preocupación internacional sobre la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz, una vía fluvial crucial para el transporte de petróleo.