El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró al periódico Iran que las acciones militares de Irán durante el conflicto de 40 días fueron una respuesta a ataques de Estados Unidos e Israel. Araghchi enfatizó que estas acciones no estaban dirigidas a estados regionales, buscando así disipar preocupaciones sobre la escalada de tensiones en la región. El alto funcionario señaló el deseo de Teherán de reconstruir la confianza con sus países vecinos. Esta declaración sugiere un intento de mejorar las relaciones diplomáticas después de un período de conflicto y acusaciones mutuas. Asimismo, el mensaje busca aclarar las intenciones de Irán ante la comunidad internacional. La estrategia apunta a desvincular las acciones iraníes de una agresión regional y destacar un enfoque defensivo. El objetivo final es fomentar un diálogo constructivo y la estabilidad en Medio Oriente.