Irán ha confirmado haber atacado posiciones militares estadounidenses en Baréin y Jordania utilizando drones, según un comunicado de sus fuerzas armadas recogido por la agencia IRNA. El ataque se centró en la base de Sheikh Issa, donde se destruyeron depósitos de combustible, almacenes de equipamiento y grandes hangares. También se reportó que se atacaron alojamientos de personal estadounidense. Este ataque representa una escalada significativa en las tensiones entre Irán y Estados Unidos en la región. Las autoridades iraníes no han especificado las razones detrás de este ataque, pero se produce en un contexto de crecientes conflictos en Medio Oriente. El incidente ha generado preocupación internacional y podría tener repercusiones en la estabilidad regional. La respuesta de Estados Unidos aún no se ha hecho pública.