El capitán de la selección de Irán expresó su profunda indignación tras la derrota de su equipo frente a Egipto en la Copa del Mundo. Durante sus declaraciones, calificó el torneo como "espantoso" y denunció que se están cometiendo graves injusticias. El futbolista señaló directamente a la FIFA y a Estados Unidos, en su calidad de organizadores, como los responsables de las dificultades sufridas por su equipo. Estas críticas se centran en la gestión del evento y el impacto que ha tenido en el rendimiento iraní. El jugador manifestó que el entorno actual del mundial es inaceptable. Sus palabras reflejan la frustración del conjunto asiático ante los resultados adversos. El incidente resalta la tensión política y deportiva que rodea la participación de Irán en la competición.