Teherán ha denegado el acceso a inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a las instalaciones nucleares que sufrieron daños recientes en ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel. El anuncio fue realizado por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmáíl Baghájí, durante una conferencia de prensa. Esta decisión se produce en un contexto de tensiones elevadas, y podría complicar los esfuerzos de verificación del programa nuclear iraní. La negativa de acceso impide una evaluación independiente de los daños y posibles implicaciones para la seguridad. La medida ha generado críticas internacionales y podría intensificar las disputas diplomáticas. No se han ofrecido detalles sobre la duración de esta restricción de acceso.