El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, condenó enérgicamente los ataques del régimen israelí contra Líbano. Baqaei responsabilizó directamente a Estados Unidos por las consecuencias de lo que calificó como una política belicista israelí. La declaración de Teherán subraya la preocupación por la escalada de violencia en la región. El funcionario iraní no especificó qué consecuencias atribuye a la acción estadounidense, pero implicó un respaldo político y material a Israel. Esta postura refleja la tradicional alineación de Irán con grupos de resistencia en Líbano. La República Islámica ha sido un crítico constante de las políticas israelíes y del papel de Estados Unidos en el conflicto palestino-israelí. La declaración se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales.
