Irán ha respondido a recientes ataques estadounidenses en su territorio atacando bases militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Según informes, las fuerzas iraníes han lanzado ataques contra objetivos militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahréin. Esta escalada se produce tras reivindicaciones previas de ataques en Jordania y el Kurdistán iraquí. Las acciones iraníes son una represalia directa a las operaciones militares de EE.UU. en suelo iraní. La situación incrementa significativamente las tensiones en la región del Golfo. No se han reportado aún detalles sobre posibles bajas o daños materiales. Se teme que esta serie de ataques y contraataques pueda desencadenar un conflicto más amplio.