El viceministro de Asuntos Legales e Internacionales de Irán, Kazem Gharibabadi, declaró que Teherán mantiene el control absoluto sobre el Estrecho de Ormuz. Gharibabadi enfatizó que únicamente Irán se encargará de las operaciones de desminado en la zona. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones regionales y preocupaciones sobre la seguridad marítima en el Golfo Pérsico. El funcionario iraní subrayó que ningún país extranjero tendrá permitido participar en estas labores. La postura de Irán busca garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho, pero bajo su propia autoridad. Esta afirmación podría generar nuevas reacciones a nivel internacional, considerando la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz para el comercio global de petróleo.