El comandante en jefe del ejército iraní ha prometido venganza por el asesinato del Líder Supremo de la Revolución Islámica. Según declaraciones realizadas en Teherán, los responsables de este acto no escaparán a la justicia. La declaración fue emitida el 5 de julio y subraya la determinación de las fuerzas armadas iraníes. Esta promesa de represalia responde a la muerte del Líder Supremo, un evento de gran relevancia en Irán. El comandante, cuyo nombre es Hatami, enfatizó que la justicia prevalecerá y que los culpables serán responsabilizados por sus acciones. Se espera que esta declaración tenga un impacto significativo en la política regional y en las relaciones internacionales de Irán.