Las autoridades militares de Irán han anunciado una recompensa de 30.000 dólares (aproximadamente 4,25 millones de wones) por la muerte o captura de personal militar estadounidense. El anuncio, realizado el 16 de [mes no especificado], intensifica las tensiones ya existentes entre Teherán y Washington. Esta medida se produce en un contexto de crecientes hostilidades y acusaciones mutuas entre ambos países. No se han proporcionado detalles sobre cómo se administrará o verificará esta recompensa. La oferta ha sido ampliamente criticada por la comunidad internacional, considerándola una escalada peligrosa e irresponsable. Se teme que esta política pueda incitar a actos violentos contra el personal militar de EE.UU. estacionado en la región. La situación sigue siendo volátil y requiere una respuesta diplomática cautelosa.