Estados Unidos anunció el 17 de diciembre que Irán ha accedido a diluir y neutralizar su uranio altamente enriquecido dentro de sus propias instalaciones. Este acuerdo se enmarca en el contexto de un memorando de entendimiento previo entre ambos países. La administración Trump considera este paso como un avance en la gestión del programa nuclear iraní. Aunque los detalles específicos del proceso de dilución y neutralización no fueron revelados inmediatamente, se espera que reduzca la capacidad de Irán para desarrollar armas nucleares. La decisión iraní se produce en un momento de tensiones persistentes en la región y en medio de la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo nuclear de 2015. Este acuerdo bilateral busca abordar preocupaciones sobre el enriquecimiento de uranio iraní sin implicar una renegociación del acuerdo multilateral original.