Los países africanos han alcanzado acuerdos para impulsar el comercio intra-continental, pero enfrentan desafíos significativos en la infraestructura de transporte necesaria para materializar estas ambiciones. La República Democrática del Congo (RDC) se presenta como un caso de prueba crucial para el éxito de esta iniciativa. La falta de sistemas de transporte eficientes obstaculiza el flujo de mercancías y limita el potencial económico de la región. Superar estas barreras logísticas es fundamental para desbloquear el comercio y fomentar el crecimiento en África. El éxito o fracaso en la RDC podría sentar un precedente para otros países africanos. La implementación efectiva de estos acuerdos comerciales depende, en gran medida, de inversiones en carreteras, ferrocarriles y puertos. Se espera que la mejora de la infraestructura impulse la competitividad y la integración económica del continente.