Las abducciones internacionales de menores aumentaron significativamente el año pasado, registrando un incremento del 35% según datos recientes. Este alarmante aumento sugiere un preocupante repunte en casos donde un progenitor se lleva a un hijo a otro país sin el consentimiento del otro progenitor o en contravención de las órdenes judiciales. Las cifras revelan una creciente dificultad para proteger los derechos de los niños y garantizar su retorno seguro a su país de origen. Expertos señalan que factores como la inestabilidad geopolítica y las disputas de custodia complejas podrían estar contribuyendo a esta tendencia. Las autoridades competentes están intensificando sus esfuerzos para abordar este problema, incluyendo la colaboración internacional y la mejora de los mecanismos de localización y recuperación de menores. Se insta a los padres a tomar medidas preventivas y a buscar asesoramiento legal en caso de riesgo de abducción. La situación exige una respuesta coordinada a nivel global para salvaguardar el bienestar de los niños afectados.