El 28 de junio, una amplia zona de Japón, desde Tohoku hasta Kyushu, experimentará una atmósfera extremadamente inestable debido a la influencia de una baja presión. Se esperan lluvias torrenciales localizadas y existe el riesgo de fuertes precipitaciones. La Agencia Meteorológica de Japón advierte sobre posibles deslizamientos de tierra e inundaciones en áreas bajas. Paralelamente, el oeste de Japón se enfrentará a un calor peligroso. Se insta a la población a tomar precauciones contra los golpes de calor y a mantenerse hidratada. Es crucial estar atentos a los avisos meteorológicos y seguir las recomendaciones de las autoridades. La situación requiere vigilancia y preparación para minimizar los riesgos.