Los grupos yihadistas que operan en Mozambique han incrementado significativamente el uso de artefactos explosivos improvisados (IEDs) como su principal táctica defensiva y ofensiva. Esta tendencia se observa en los distritos afectados por sus ataques, complicando las operaciones militares y poniendo en riesgo a la población civil. Según fuentes, los terroristas emplean los IEDs para proteger sus bases, obstaculizar el avance de las fuerzas de seguridad y causar bajas entre los efectivos gubernamentales. El aumento en el uso de estos dispositivos representa un desafío creciente para las autoridades mozambiqueñas y las fuerzas de apoyo internacional. La situación humanitaria en la región se deteriora debido a la inseguridad y el desplazamiento de comunidades. Las autoridades locales están trabajando para contrarrestar esta amenaza, pero la fabricación y el despliegue de IEDs por parte de los terroristas siguen siendo una preocupación primordial.
