El programa Cero Ocio moviliza a 96 personas privadas de libertad de seis cárceles para realizar trabajos en instituciones públicas. Estos internos llevan a cabo diversas labores sin recibir remuneración económica por sus servicios. La iniciativa busca ofrecer una alternativa constructiva durante su tiempo de reclusión, promoviendo su reinserción social a través del trabajo. Aunque no perciben un salario, se espera que esta experiencia les brinde habilidades y responsabilidades. El programa Cero Ocio se centra en la ocupación útil del tiempo libre de los reclusos, contribuyendo a la prestación de servicios públicos al tiempo que se enfoca en la rehabilitación. Las autoridades recalcan que el programa es parte de una estrategia más amplia de reinserción social.