El juicio contra Patrik Pile, un preso acusado de estrangular a un compañero en la cárcel de Borská, continúa en el Tribunal Regional de Plzeň. Pile alega haber actuado bajo presión psicológica como motivo del crimen. Durante la audiencia del jueves, testificaron el director de la prisión, una educadora y el psicólogo que habló con el acusado pocas horas antes del homicidio. El psicólogo declaró que Pile no mostró signos de alteración emocional durante la conversación. Las declaraciones de los testigos buscan esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del recluso. La defensa argumenta que Pile sufría un estado de estrés significativo. Se espera que el juicio continúe con la presentación de más pruebas y testimonios.