Tras una infidelidad conyugal, la carga de reparar la relación ha recaído sobre la esposa. Si bien la pareja ha recuperado la intimidad física, persiste una distancia emocional por parte del marido. La mujer se enfrenta a la difícil decisión de intentar revitalizar el matrimonio o considerar la separación. Un psicoterapeuta, Daniel Rosenlind, ofrece orientación sobre cómo abordar esta compleja situación. El caso plantea interrogantes sobre la posibilidad de reconstruir la confianza y la conexión emocional después de una traición. La terapia de pareja podría ser clave para explorar las causas subyacentes de la infidelidad y fomentar una comunicación abierta y honesta. La resolución dependerá de la voluntad de ambos cónyuges de trabajar en la relación y superar el dolor causado.