El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respondió a las críticas sobre los problemas de visado y las protestas previas al inicio del Mundial en Ciudad de México con un discurso desafiante. Infantino instó a los críticos a “relajarse”, minimizando las dificultades de acceso para los aficionados. Además, defendió su relación con el expresidente estadounidense Donald Trump, sin entrar en detalles específicos. Las declaraciones se producen en un contexto de manifestaciones en la capital mexicana, relacionadas con diversos temas, incluyendo la organización del evento. La FIFA busca asegurar una imagen de normalidad a pesar de los desafíos logísticos y las tensiones sociales. El partido inaugural del Mundial está programado para el jueves. La respuesta de Infantino busca contrarrestar la narrativa de caos que ha surgido en los días previos al torneo.