El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha respondido con firmeza a las críticas dirigidas al Mundial de Qatar, acusando a sus detractores de difundir odio y narrativas falsas. Infantino defendió el torneo como un éxito rotundo, destacando la unidad, la seguridad y la inclusión que promovió. En una carta abierta, el líder máximo del fútbol mundial rechazó las acusaciones sobre violaciones de derechos humanos y otras controversias que rodearon la organización del evento. Argumentó que el Mundial fue una celebración para los aficionados y un triunfo para el país anfitrión. Subrayó la importancia de reconocer los logros del torneo más allá de las críticas negativas. Infantino instó a un debate más constructivo y basado en la verdad, en lugar de la difusión de información errónea. Su respuesta se produce en un contexto de escrutinio intenso sobre las condiciones laborales de los trabajadores migrantes y otras preocupaciones éticas relacionadas con el Mundial.