El líder supremo de la organización islámica Nahdlatul Ulama (NU), KH Miftachul Akhyar, reafirmó el compromiso continuo de la organización con el gobierno actual. Este apoyo, sin embargo, está condicionado a que las políticas gubernamentales se mantengan alineadas con los valores religiosos y morales de NU. La declaración se realizó en Bangkalan, Indonesia, y subraya la importancia de la adhesión a principios éticos para mantener la colaboración. NU, una de las organizaciones islámicas más grandes de Indonesia, ha sido históricamente un actor clave en el panorama político y social del país. El apoyo de NU al gobierno es significativo, pero la advertencia de Akhyar indica una línea roja clara en relación con cuestiones de fe. La organización busca asegurar que las acciones del gobierno no entren en conflicto con sus creencias fundamentales. Esta postura refleja el papel de NU como guardián de los valores islámicos tradicionales en Indonesia.