La economía de Indonesia experimentó un crecimiento del 5,61% interanual en el primer trimestre de 2026, según declaraciones de un ministro gubernamental. Este resultado supera significativamente el promedio de crecimiento observado en los países del G20 y en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). El crecimiento fue impulsado principalmente por el gasto del consumidor y la inversión. El sector manufacturero también contribuyó positivamente a la expansión económica. Las autoridades indonesias atribuyen este desempeño a políticas económicas sólidas y a una creciente demanda interna y externa. Se espera que esta tendencia positiva continúe durante el resto del año, aunque persisten desafíos globales. Este crecimiento consolida a Indonesia como una de las economías más dinámicas de la región.