La Bolsa de Valores de Indonesia (IHSG) inició la jornada bursátil con una caída, ubicándose en los 5.873 puntos. Esta disminución se atribuye a una fuerte presión de venta por parte de inversores extranjeros, que vendieron acciones por un valor de 1,17 billones de rupias. Al inicio de las operaciones, 152 emisores experimentaron pérdidas, mientras que 380 se mantuvieron sin cambios. El mercado indonesio reacciona a esta salida de capital extranjero, generando incertidumbre en el corto plazo. Analistas sugieren que la situación podría persistir si no se observan factores que impulsen la confianza de los inversores. La evolución del IHSG será clave para evaluar la salud económica del país.