Más de cien peregrinos indonesios permanecen hospitalizados en Jeddah, La Meca y Medina, recibiendo atención médica intensiva. Las autoridades sanitarias aseguran que el proceso de *tanazul* (transferencia de beneficios o responsabilidades a otro peregrino) no se ha visto afectado por la situación. Los detalles sobre la naturaleza de las enfermedades que aquejan a los peregrinos no fueron especificados en el informe inicial. Equipos médicos están trabajando para brindar la mejor atención posible a los afectados. Se mantiene la coordinación con las autoridades saudíes para garantizar el bienestar de todos los peregrinos indonesios. El Hajj continúa desarrollándose sin contratiempos significativos a pesar de estos casos médicos. Las autoridades sanitarias continúan monitoreando la salud de los peregrinos.