Las fuerzas militares indonesias, bajo el mando IX/Udayana, intensificaron su respuesta al terremoto de magnitud 7.7 que afectó a la provincia de Nusa Tenggara Oriental (NTT). Inicialmente centrada en la evacuación de los damnificados, la operación ahora incluye el establecimiento de cocinas de campaña para asegurar el suministro de alimentos. Este cambio de enfoque busca cubrir las necesidades básicas de la población afectada tras el desastre natural. Además de la evacuación y alimentación, las tropas están colaborando en la evaluación de daños y la distribución de asistencia. Se prioriza la atención a las comunidades más vulnerables y aisladas. La respuesta militar se coordina con agencias gubernamentales y organizaciones humanitarias para maximizar el impacto de la ayuda proporcionada. El objetivo principal es restablecer la normalidad lo antes posible en las áreas devastadas.