El gobierno de Indonesia, a través de la empresa estatal Pertamina, planea reducir significativamente las pérdidas de diésel debido a fugas y robos. La iniciativa, liderada por Budi Diesel, busca disminuir las pérdidas en mil millones de litros por año. Estas fugas representan un costo considerable para el país y afectan la distribución eficiente del combustible subsidiado. Las medidas implementadas incluyen una mayor supervisión, tecnología avanzada para la detección de fugas y sanciones más severas para los infractores. Pertamina también está optimizando su infraestructura de almacenamiento y transporte para minimizar las posibilidades de pérdidas. Se espera que esta estrategia no solo reduzca las pérdidas económicas, sino que también mejore la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión del diésel subsidiado. El programa se implementará a nivel nacional con el objetivo de asegurar un suministro más estable y asequible para la población.