Economistas en Indonesia han restado importancia a las preocupaciones sobre una posible crisis económica similar a la de 1998, a pesar de la reciente depreciación del rupia. Argumentan que las narrativas que vinculan la debilidad de la moneda con un escenario de inestabilidad política, denominado "Reforma II", carecen de fundamento sólido. La economía indonesia, según los analistas, se encuentra en una posición más resiliente que en el pasado. Si bien reconocen los desafíos económicos globales y las presiones sobre el rupia, enfatizan que los fundamentos económicos del país son relativamente estables. Las reservas internacionales son adecuadas y el sector financiero se mantiene sólido. Las autoridades económicas están monitoreando la situación de cerca y tomando medidas para estabilizar la moneda y mitigar los riesgos. Se espera que la economía indonesia continúe creciendo, aunque a un ritmo más moderado.