La revisión de la Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos de Deudas (PKPU) en Indonesia ha reabierto el debate sobre el fortalecimiento del sistema legal económico islámico en el país. Académicos proponen que los procesos de quiebra basados en la Sharia se resuelvan dentro del sistema judicial religioso. Esta propuesta busca alinear las prácticas financieras con los principios islámicos, ofreciendo una vía alternativa para la resolución de insolvencias. Se argumenta que la reforma regulatoria actual representa una oportunidad clave para integrar estos principios. La discusión se centra en la necesidad de un marco legal que considere las particularidades de las finanzas islámicas. El objetivo final es proporcionar un sistema más justo y equitativo para las empresas y acreedores que operan bajo la ley Sharia.