Indonesia lleva décadas intentando alcanzar la autosuficiencia en la producción de azúcar, sin éxito. El Ministerio de Agricultura ha reafirmado su compromiso de acelerar este objetivo. La estrategia actual se centra en explorar y desarrollar fuentes de azúcar alternativas a la caña. Hasta ahora, estas fuentes no han recibido la atención necesaria para diversificar la producción nacional. La dependencia de la caña de azúcar ha obstaculizado el progreso hacia la independencia en el suministro de este producto básico. El gobierno busca ahora impulsar el potencial de otras materias primas para la producción de azúcar y reducir la vulnerabilidad del país.
