Indonesia podría ahorrar entre 170 y 200 billones de rupias indonesias (entre 9.49 y 11.17 mil millones de dólares) al corregir errores y deficiencias en su sistema de subsidios al combustible. La Coordinadora de Economía, Airlangga Hartarto, señaló que estas ineficiencias representan una pérdida significativa para el presupuesto nacional. La optimización del sistema de distribución y la identificación de beneficiarios legítimos son claves para lograr estos ahorros. El gobierno indonesio busca reducir el gasto público y redirigir fondos hacia programas prioritarios. Se espera que la revisión del sistema de subsidios contribuya a una mayor transparencia y eficiencia en el uso de los recursos públicos. Estas medidas forman parte de una estrategia más amplia para fortalecer la economía del país y mejorar la gestión financiera. La erradicación de fraudes y la mejora de la focalización de los subsidios son objetivos centrales de esta iniciativa.