Indonesia ha sido golpeada por dos potentes terremotos, de magnitud 7.7 y 6.9, en un lapso de apenas 12 horas. Los temblores han causado devastación en varias regiones del país, especialmente en la provincia de Java Occidental. Hasta el momento, se reportan al menos 40 fallecidos y un número indeterminado de heridos. Las autoridades locales han movilizado equipos de rescate para buscar supervivientes entre los escombros. Se teme que la cifra de muertos aumente a medida que se evalúan los daños en áreas remotas. Los sismos han provocado derrumbes de edificios e infraestructuras, complicando las labores de auxilio y asistencia a los damnificados.