Indonesia se prepara para implementar regulaciones obligatorias de certificación halal en 2026 para todos los productos, tanto nacionales como importados. Esta iniciativa busca consolidar el liderazgo del país en el mercado islámico global y atraer inversiones. La medida, aunque esperada, ha generado debate sobre su impacto económico y administrativo. El gobierno argumenta que la certificación garantizará la confianza de los consumidores musulmanes y facilitará el acceso a mercados internacionales. Actualmente, la certificación es voluntaria, pero la obligatoriedad busca estandarizar y fortalecer el control de los productos halal. Se espera que la implementación requiera una inversión significativa en infraestructura y capacitación. La industria alimentaria y farmacéutica son las que más se verán afectadas por esta nueva regulación.