Indonesia está promoviendo activamente una economía circular para su creciente industria de baterías de vehículos eléctricos. Esta estrategia busca abordar los desafíos derivados del aumento de la demanda y la gestión de recursos. El gobierno indonesio busca maximizar el valor de los materiales utilizados en las baterías, desde la extracción hasta el reciclaje. Se enfoca en reducir la dependencia de materias primas importadas y minimizar el impacto ambiental. La iniciativa incluye el desarrollo de tecnologías de reciclaje avanzadas y la creación de un ecosistema industrial sostenible. Esta transición a un modelo circular pretende posicionar a Indonesia como un actor clave en la cadena de suministro global de baterías para vehículos eléctricos, impulsando el crecimiento económico y la sostenibilidad.