Un terremoto de magnitud 6.7 sacudió el martes la región central de Indonesia, afectando principalmente las áreas de Palu, Sigi y Parigi Moutong. El sismo causó la muerte de al menos una persona y dejó decenas de heridos. Numerosas viviendas, puentes e incluso edificios gubernamentales sufrieron daños considerables. Las autoridades locales están evaluando la magnitud total de los destrozos y coordinando labores de rescate y asistencia a los damnificados. Se temen que el número de víctimas pueda aumentar a medida que se accede a las zonas más afectadas. El evento ha generado preocupación por la vulnerabilidad de la infraestructura en la región ante fenómenos sísmicos.
