Un fuerte terremoto de magnitud 7.7 sacudió la isla de Flores, Indonesia, el sábado por la mañana, elevando el número de muertos a al menos 38 personas. Las autoridades de mitigación de desastres (BNPB) advierten que la cifra de fallecidos podría aumentar a medida que continúan las operaciones de rescate. Numerosas personas también han resultado heridas de diversa gravedad. El sismo provocó escenas de pánico, con reportes de dos aviones en el aire con el mismo número de vuelo que evitaron por poco un desastre. Los equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes entre los escombros y brindar asistencia a los damnificados, evaluando los daños en infraestructura y viviendas. La BNPB ha movilizado recursos para atender la emergencia y coordinar las labores de ayuda humanitaria en la zona afectada. Las autoridades locales están pidiendo apoyo adicional para hacer frente a las consecuencias del sismo.