Un reciente artículo destaca cómo la curaduría colaborativa está redefiniendo el papel de los museos, transformándolos en dinámicos centros de recuperación y difusión del conocimiento indígena. El trabajo, escrito por Su-Mei Lo, se centra en proyectos que involucran a comunidades Amis de ’Atolan a Keelung. Estas iniciativas buscan superar las tensiones sociopolíticas y desafiar la separación tradicional entre los lugares de origen ancestral y los espacios urbanos de migración. La colaboración permite traducir y revitalizar el conocimiento ecológico Amis, otorgándole un protagonismo activo a la comunidad. El enfoque colaborativo no solo preserva la cultura, sino que también fomenta un diálogo intercultural significativo. Se busca así que los museos dejen de ser meros depósitos estáticos para convertirse en foros vivos de intercambio y aprendizaje mutuo.